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martes, 12 de marzo de 2013

Tolerancia

Encontrar personas realmente tolerantes es complicado.
A veces el saber escuchar y aceptar a los demás, valorando distintas formas de entender y posicionarse en la vida o de tener respeto y consideración a la diferencia, como asimismo, tener una actitud que admite en los demás una manera de ser y de obrar diferente a la de uno mismo, puede resultarle difícil a más personas de las que creemos.
Creo que la aceptación de otras opiniones, situaciones y formas de vivir, siendo menos intransigente,  supone un gran enriquecimiento como persona.
 
Antonio Machado dijo:

“Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada”.
Y en sentido contrario:
"Es propio de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no le cabe en la cabeza"


lunes, 11 de marzo de 2013

11-M

Muchos autores gráficos reflejaron sus sentimientos, de este triste día, en viñetas.
Quizá dentro de algunos años podamos homenajear todos unidos a estas personas que se levantaron de sus camas, se despidieron de sus familias con un hasta luego y unos minutos más tarde, todo lo que eran, todo lo  que podrían ser, todos sus sueños, sus alegrías, sus temores,... les fueron arrebatados por una sinrazón.
Un hecho que podría haber servido para unir a todo un país bajo un mismo dolor  tuvo y sigue teniendo, nueve años después, un efecto bien distinto.






Fuente:
http://www.tebeosfera.com/portada.php

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cuento

Conocí, gracias a mi hermana, este cuento y no me puedo resistir el compartirlo.


El escondite de los sentimientos.


Cuentan que una vez, se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:
— “¿Jugamos al escondite?”
La intriga levantó las cejas intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse, preguntó:
— “¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?”
— “Es un juego, explicó la locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar de uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.”
El Entusiasmo bailó secundado por la Euforia, la Alegría dio tanto saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar: La Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la encontraban; y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto pero en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya; y la Cobardía, la Cobardía prefirió no arriesgarse.
— “Uno, dos, tres,...”. Comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza que, como siempre, se dejo caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que, con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso (para alguno de sus amigos): que si un lago cristalino, ideal para la Belleza; que si la rendija de un árbol, perfecto para la Timidez; que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una ráfaga de viento, magnifico para la Libertad. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno. Desde el principio lo encontró ventilado, cómodo, eso si, sólo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos. ¡Mentira! En realidad se escondió detrás del Arco Iris. Y la Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido... se me olvido donde se escondió, pero bueno eso no es lo importante.
Cuando la Locura contaba novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve el amor aun no había encontrado sitio para esconderse pues todo se encontraba ocupado. Hasta que diviso un rosal, y enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
— “¡¡¡Un millón!!!”. Contó la Locura. Y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza, solo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la Pasión y al Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir donde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed, y al acercarse al lago, descubrió a la Belleza.
Y con la Duda resultó ser más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos: el Talento entre la hierba fresca; la Angustia en una oscura cueva; la Mentira detrás de El Arco Iris, ¡mentira!, si ya estaba en el fondo del océano; y hasta al Olvido, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero sólo el Amor no aparecía por ningún sitio. La Locura busco detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montanas, y cuando iba a darse por vencida, divisó un rosal y sus rosas.
Tomó una rama y comenzó a moverla cuando de pronto un doloroso grito se escucho. Las espinas habían herido en los ojos al amor. La locura no sabía que hacer para disculparse: lloró, rogó, le pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, el Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña.

(Desconozco su autor)

viernes, 27 de julio de 2012

Francisco Ibáñez. ¿Premio Príncipe de Asturias?




A continuación de mi modesta introducción, copio y pego el texto de Lucia Etxebarria publicado en La Vanguardia , en el que propone que le sea concedido el Premio Príncipe de Asturias a Francisco Ibáñez. Y aunque muchas veces discrepo con la opinión de la escritora, en este caso me uno a su causa y suscribo una a una sus palabras.
Ibáñez ha creado personajes que forman parte de mi vida desde que fui capaz de coger un tbo. He disfrutado con sus delirantes historias de vecinos (13 Rue del Percebe), de chapuzas a domicilio (Pepe Gotera y Otilio), de personas con visión limitada (Rompetechos), de eficientes ordenanzas (Botones Sacarino) y por supuesto de los mejores agentes secretos de todos los tiempos.
La influencia de este genio en varias generaciones es enorme, creo que todo el mundo en este país conoce algunos de sus personajes e incluso han leído sus aventuras. 
Como comenté en uno de mis primeros post, le debo mi afición a la lectura, no sólo de cómics sino de toda clase de libros.
Un tío mio, al que adoraba, siempre decía a mis padres "este niño sale mu caro, le compro un tbo y para cuándo ha llegado a la casa, ya se lo ha leido" y ¿de quién eran esas historias?,...pues de ese mago de la historieta que es Francisco Ibáñez ¿Próximo Premio Príncipe de Asturias?.

 Lucia Etxebarria:

"Yo crecí en una España en la que se vendían más de siete millones de tebeos al mes. Me alimenté de historias sobre espías torpes, albañiles chapuza, casposas comunidades de vecinos y morosos inteligentísimos que hacían de sus deudas un arte. Luego los lectores crecieron, una guerra por el petróleo disparó el precio del papel, y los videojuegos y las consolas sustituyeron a los tebeos. Pero yo me encontré, en la Cuesta de Moyano de Madrid, con una pila de Magos del Humor, y se los llevé a mi hija, que a día de hoy tiene una enorme colección de Mortadelos. He vuelto a leer los Mortadelos con ojos de adulta y me he convencido: Ibáñez es un genio.


No sé si recuerdan que, hace unos años, en esta misma sección, escribí un artículo pidiendo el Cervantes para Ana María Matute. No creo que mi artículo fuera el responsable directo, pero el caso es que Matute ganó el Cervantes un año después. Pues ahora, consciente de que esta sección es muy leída, quiero pedir un Príncipe de Asturias para Francisco Ibáñez. Se lo han dado al japonés creador de la serie Mario Bros, ¿no se lo van a dar al español creador de Mortadelo?



Quiero pedirlo porque cuando estuve en Bélgica y vi que tenían un museo del cómic belga visitado por montones de turistas, y que habían hecho de Tintín, Spirou y los Pitufos un símbolo nacional, me pregunté por qué en España no teníamos un Museo Bruguera. Quiero pedirlo porque se me cae la cara de vergüenza cuando pienso que Escobar, autor de Zipi y Zape, murió en la indigencia en un asilo de ancianos y Manuel Vázquez falleció no arruinado, pero casi. Porque es lamentable que José Ortiz, ganador del Gran Premio del Salón del Cómic, tuviera que dejar de trabajar en España hace 18 años para centrarse en Italia. Porque unos 60 autores trabajan para editoriales de Francia o Estados Unidos. Porque los cómics de la serie USA Universo DC los dibujan españoles como Miquel Sepúlveda, Guillem March o Mikel Janín. Porque Blacksad, una de las series más vendidas en Francia, es obra de dos españoles: Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Porque Juan Torres tuvo que publicar El velo en Estados Unidos. De la misma forma que Paco Roca tuvo que publicar Arrugas (el álbum de cómic más vendido en España, del que se ha hecho una película) en Francia. Porque en España la proporción de cómics vendidos es de 1 a 10 respecto a Francia. Porque sólo el 15% de las novedades que llegaron al mercado español fueron títulos producidos aquí.



Porque mientras críticos como Vicente Molina Foix califiquen de “disparate” la instauración, en el 2007, del Premio Nacional del Cómic en España y digan que “no se pueden poner los monigotes a la altura de un escritor o un poeta” y mientras los intelectuales españoles no se den cuenta de que el cómic es un arte, tan respetable, tan digno y tan adulto como cualquier otro, no valoraremos lo que tenemos.



Ibáñez no morirá pobre como Escobar o como Vázquez, ya que después de largos penosos litigios con Bruguera (que le había obligado a firmar contratos leoninos) consiguió recuperar la titularidad de sus personajes. Pero a este paso tampoco morirá reconocido. Así que les pido, por favor: si usted también es fan de Ibáñez, haga correr este artículo. Queremos un Príncipe de Asturias para Ibáñez."


Para firmar la petición:

Página oficial:

Web no oficial de mortadelo:

Blog dedicado a los personajes:








lunes, 12 de marzo de 2012

Comienzos













Hablando con una compañera de trabajo de hábitos de lectura, de cómo nos iniciamos en el apasionante mundo de las letras, seas cuáles sean... hemos comprobado que los dos empezamos leyendo tbos/cómics.



Los primeros tbos que cayeron en mis manos fueron de Mortadelo y Filemón, como creo que nos ha pasado a muchísima gente. Disfrutaba (y aún lo hago) enormemente con las dispartadas aventuras de los agente de la TIA, intentaba copiar las viñetas e insconcientemente me creó un hábito de lectura que sigo teniendo a día de hoy.
Después siguieron Zipi y Zape, don Mickis, Botones Sacarino, Súper López... y un poco más tarde Thor, Los Vengadores, Iron Man, los 4 Fantásticos... etc.

Todas esas lecturas hicieron que me costase muy poco trabajo aficionarme a las novelas y además me ayudó a escribir sin faltas de ortografía (casi siempre).

Los libros que nos obligaban a leer en el colegio/instituto no ayudaban demasiado a crear en ti una afición a la lectura, casi ningún niño tras leer "La Celestina", a pesar de ser una obra maestra, va a salir de clase diciendo que quiere leer libros como ése (si ayudaron "El bosque animado" o "El camino"). Pero ese sería otro tema a estudiar...

Recuerdo que los primeros libros que leí, no sé el orden, pero si se que fueron novelas de Agatha Christie, "Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena, El Hobbit,... y un poco más tarde las trilogías de la Dragolance, el Señor de los Anillos...
Supongo que para un chico que tenía muchos mundos creados en la cabeza, que soñaba con explorar la Zona Negativa, con encontrar a Mjolnir cruzando el puente de Arco Iris, con ser heraldo de Galactus, con escuchar a Tom Bombadil llegar a disfrutar de los olores descritos por Süskind, seguir las andanzas de Alonso Quijano, llenarme de desazón por estar vigilado en 1984, temblar en el umbral de la puerta de la casa Belasco ha sido una travesía maravillosa que pienso seguir discurriendo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Inicio

Comienza mi andadura...


Un poco tarde la verdad. En estos días en que casi todo el mundo tiene su blog para expresar sus opiniones, hablar sobre sus gustos, transmitir noticias,... pues no voy a ser demasiado original, ya que voy a hacer exactamente eso:
Hablaré sobre mis aficiones. Simplemente eso.
Contaré por qué me ha gustado una serie, por qué considero que un cómic merece la pena leerse, si un libro he podido terminarlo o lo he lanzado por la ventana,...

Poco a poco iré dándole forma a esta singladura y veremos a ver dónde nos conduce.
Gracias por acompañarme.